La Compañía del padre Hoyos no es una biografía al uso del jesuita deTorrelobatón (1711-1735). La propia orden religiosa en la que seintegra este joven en 1726 es el personaje colectivo que relata cómoera la existencia de Bernardo de Hoyos y de otros muchos que leacompañaron, qué importancia tenían los colegios de los jesuitas y dequé manera destacaban como profesores de gramática latina, filosofía o teología. Los habitantes del siglo XVIII de Medina del Campo,Villagarcía o Valladolid, que conocieron a este estudiante quedescubrió la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, son los que cuentan los modos y las palabras que utilizaba la Compañía de Jesús paraproyectarse sobre la sociedad de aquella centuria. Fue en aquelmomento cuando la orden alcanzó el cenit de su influencia política ysocial, pero también cuando viviría la experiencia más amarga de suhistoria: el exilio y la extinción. Precisamente, esa expulsión de1767 fue la razón de que la causa de santificación de Bernardo deHoyos se olvidase y hasta se perdiesen sus restos. La forma deconstruir un santo desde el barroco culmina en el presente, cuando lafigura de este joven jesuita sorprende a los contemporáneos queconocen su beatificación. JAVIER BURRIEZA SÁNCHEZ (1974) es doctor enHistoria por la Universidad de Valladolid, en la que actualmente esinvestigador. Desde su tesis doctoral, la Compañía de Jesús se haconvertido en una de sus principales líneas de investigación, contítulos como Los jesuitas en España y en el mundo hispánico (2004,junto con Teófanes Egido y Manuel Revuelta), Valladolid, tierras ycaminos de jesuitas (2007) o Los jesuitas en Indias: entre la utopía y el conflicto (2007).