«Asesinos en serie, anarquistas y rubias deslumbrantes: la capitalcatalana es un ente mutante, y cada década ha tenido uno o distintosasesinatos válidos como metáfora de su situación.»Del pistolerismo a Urquinaona, Jordi Corominas sirve en bandeja lacruda historia de protestas, violencia y manifestaciones de la CiudadCondal, desde el siglo xix hasta nuestros días, a partir de un mensaje claro: Cada década del último siglo barcelonés tiene uno o varioscrímenes capaces de resumir el contexto de la ciudad en ese momentohistórico, desde lo político hasta lo social, para trazar un mapa dela capital catalana insólito mediante conexiones con la actualidad apartir de una premisa clara:á entender el presente desde el pasado.á