Exactamente en el minuto seis del primer episodio de la serie animadamás duradera de la televisión, Los Simpson, la ciencia ya hace acto de presencia. El fotograma que lo anuncia es un espumillón navideño quedice: «Felices Navidades de parte de la central nuclear deSpringfield». Esto es sólo el principio de las continuas referenciascientíficas presentes en la serie, tantas como para hacer un ensayo ydescubrir que la mayoría de autores de los capítulos tienen unaformación científica considerable, o que el guionista es licenciado en física y máster en informática teórica por Berkeley. ¿Cuánta cienciahay en Los Simpson y de qué tipo? y, ¿qué hay de realista en la serie? O todavía más interesante: ¿cuánto hay de amarillo en la realidadcientífica? Con el pretexto de Los Simpson, este libro nos adentra deuna manera ágil e incluso divertida en la turbulenta relación entreciencia y sociedad.
Exactamente en el minuto seis del primer episodio de la serie animadamás duradera de la televisión, Los Simpson, la ciencia ya hace acto de presencia. El fotograma que lo anuncia es un espumillón navideño quedice: «Felices Navidades de parte de la central nuclear deSpringfield». Esto es sólo el principio de las continuas referenciascientíficas presentes en la serie, tantas como para hacer un ensayo ydescubrir que la mayoría de autores de los capítulos tienen unaformación científica considerable, o que el guionista es licenciado en física y máster en informática teórica por Berkeley. ¿Cuánta cienciahay en Los Simpson y de qué tipo? y, ¿qué hay de realista en la serie? O todavía más interesante: ¿cuánto hay de amarillo en la realidadcientífica? Con el pretexto de Los Simpson, este libro nos adentra deuna manera ágil e incluso divertida en la turbulenta relación entreciencia y sociedad.