El autor penetra en las profundidades de esta obra de Caravaggio ypropone una experiencia espiritual: dejarse envolver por ella yparticipar con el resto de los personajes del cuadro del banqueteeucarístico. Para ello, recorre uno a uno todos los personajes ydestaca sus rasgos más relevantes. Por último, propone, a partir de lo que cada uno representa, una meditación personal.