Alguien está limpiando las zonas sórdidas de Lisboa: viejasprostitutas, yonquis, mendigos y vagabundos están siendo asesinados.La brasileña Mariza es una de ellas. Su amante, el ex-comisarioBarbosa, un tipo solitario, repudiado por todos y reconvertido encantante de fados, será el único interesado en investigar su muerte.Sus pesquisas nos irán desgranando los diferentes personajes de lanoche lisboeta. Una historia bien hilvanada con un final sorprendente. La Lisboa de estrechas callejuelas, miradores, patios señoriales,fachadas con azulejos de llamativos tonos, pendientes por dondecirculan unos achacosos tranvías... son el decorado donde sedesarrolla la trama de esta novela. Una ciudad que se erige enprotagonista, cuya belleza reside en ese espíritu de decadencia queparece envolverla y que se mueve al son de una melodía que redunda enel derrotismo: el fado.
Alguien está limpiando las zonas sórdidas de Lisboa: viejasprostitutas, yonquis, mendigos y vagabundos están siendo asesinados.La brasileña Mariza es una de ellas. Su amante, el ex-comisarioBarbosa, un tipo solitario, repudiado por todos y reconvertido encantante de fados, será el único interesado en investigar su muerte.Sus pesquisas nos irán desgranando los diferentes personajes de lanoche lisboeta. Una historia bien hilvanada con un final sorprendente. La Lisboa de estrechas callejuelas, miradores, patios señoriales,fachadas con azulejos de llamativos tonos, pendientes por dondecirculan unos achacosos tranvías... son el decorado donde sedesarrolla la trama de esta novela. Una ciudad que se erige enprotagonista, cuya belleza reside en ese espíritu de decadencia queparece envolverla y que se mueve al son de una melodía que redunda enel derrotismo: el fado.