Este libro es más que la historia de la empresa que destruyó laindustria del taxi en buena parte del mundo, es también la de unastartup que comenzó en 2010 con un capital de algo más de un millón de dólares y llegó a estar valorada en casi setenta mil millones dedólares tan solo siete años después. Uber prometió una revolución enla manera en que las personas y las mercancías se desplazan. Parecíaque le estaba reservado un lugar en el Olimpo de los grandes gigantestecnológicos junto a Amazon, Google, Apple o Facebook, pero lo que con el tiempo emergió, y este libro describe, es su obscena prácticaempresarial.Su fundador, Travis Kalanick, entendió que Uber no podría tener éxitosolo creciendo más rápido que sus competidores, sino que debíaexpulsarlos del mercado. Y no permitió que nada se interpusiera en sucamino: ni las leyes o normativas de las ciudades en las que operabani la justa retribución de sus conductores o el bienestar de susempleados, ni siquiera las propias reglas de Apple, a quien tambiénengañó sobre la privacidad de sus clientes.Uber espió a sus trabajadores, a sus rivales y a los legisladores quese oponían a sus prácticas, sobornó a gobernantes, rastreó losteléfonos de los usuarios tras bajarse del coche para conocer susmovimientos, consintió una cultura empresarial machista y, enocasiones, racista, y se erigió, para muchos, en el símbolo de lo peor de la cultura tech, de las plataformas de la economía colaborativa ydel Silicon Valley de su momento. Nada menos que un auténticocompendio de gestión empresarial inmoral que acabó culminando con lacaída de su ambicioso e iluminado fundador e hizo perder miles demillones de dólares de cotización bursátil a sus inversores.Mike Isaac es reportero de tecnología en The New York Times y ha sidogalardonado con el prestigioso Gerald Loeb Award en reconocimiento ala excelencia de su periodismo en las finanzas y los negocios.