«Una síntesis fresca, hábil y completa de las más recientesrevelaciones sobre esta famosa batalla. . . Como destructor de mitos,la obra de Showalter es una lectura obligada para aquellos interesados en la historia general y militar». David M. Glantz, editor de TheJournal of Slavic Military Studies «Solo alguien con las habilidadesacadémicas de Showalter puede resolver el mito de Kursk a partir delanálisis de los hechos. Un fascinante relato de la batalla másimportante en el frente oriental». Victor Davis Hanson, Universidad de Stanford «Esta obra es un relato escrito con estilo, ingenio yelocuencia, basado en investigaciones actualizadas realizadas en losarchivos soviéticos y alemanes». Williamson Murray, coautor de Laguerra que había que ganar «Showalter hace un gran trabajo al mantener la mirada fija en la batalla en cuestión, al tiempo que analiza elconflicto en busca de acontecimientos que tendrían consecuencias deimpacto para el desarrollo de la guerra a largo plazo». PublishersWeekly Aunque la batalla de Kursk ha cautivado durante mucho tiempo alos aficionados a la Segunda Guerra Mundial, esta ha sido injustamente pasada por alto por los historiadores. Basándose en la gran cantidadde documentos desclasificados gracias a la apertura de los archivosmilitares rusos, Dennis Showalter corrige por fin ese error. Estaterrible batalla fue el punto de inflexión crítico en el FrenteOriental durante la Segunda Guerra Mundial. Tras el brutal rechazo del Ejército Rojo a los alemanes en Stalingrado, la apuesta no podía sermás elevada. Más de tres millones de hombres y ocho mil tanques sedieron cita en el corazón de la Unión Soviética, a unos seiscientoskilómetros al sur de Moscú, en un encuentro que ambas partes sabíancambiaría el destino de la guerra. Los rivales estaban en la cumbre de sus respectivos poderes. En los dos bandos, los generales ydictadores a los que servían estaban de acuerdo sobre dónde, por qué y cómo luchar. El resultado fue una furiosa lucha a muerte entre dos de las fuerzas de combate más formidables de la historia, un combate que posiblemente sería el más grande de todos los tiempos. Tras elchoque, cuando el polvo se asentó, el campo de Kursk no era más que un páramo de cadáveres de acero, soldados muertos y restos humeantes. La victoria soviética acabó con las esperanzas alemanas de restaurar suposición en el Frente Oriental, y puso al Ejército Rojo en el camino a Berlín. La batalla de Kursk presenta a los lectores el queprobablemente es el estudio más serio sobre este acontecimientofundamental en el marco de la Segunda Guerra Mundial en las próximasdécadas.