Nuestra administración de justicia atraviesa una profunda crisis, queafecta a sus principios organizativos y a su posición misma en elentramado institucional del Estado. Diversos factores ?históricos,políticos, corporativos? han confluido para liquidar el viejo sistemade justicia liberal y sustituirlo, mediante las reformas de 2003, 2009 y 2015, por un modelo sustancialmente distinto. El problema es, enopinión del autor, que el nuevo sistema gravita en torno a unaburocracia centralizada, despersonalizada y supeditada al poderpolítico, que deja al juez arrinconado y capitidisminuido. Ello supone grave menoscabo de las garantías constitucionales, nos aísla de lasmejores corrientes del panorama comparado ?Francia, Alemania, Inglaterra? y presagia una completadesnaturalización del proceso civil moderno introducido en España alfin, con secular atraso, en 2000. Brillante, rigurosa e incisiva, laobra no dejará indiferente a nadie interesado en este aspecto esencial de nuestro Estado de Derecho.