Las víctimas se han hecho por fin visibles. No lo fueron en la treguade ETA en los años ochenta, con F.González, tampoco se habló de ellasen la segunda, con Aznar y en la última, con Zapatero, han sidoprotagonistas. Ahora son visibles, pero ¿entendemos lo quesignifican?, ¿comprendemos lo que significa construir la historia odefender ideas políticas produciendo víctimas? Dar significación a las víctimas no es compadecerles, sino hacerles justicia y eso se traduce en la exigencia de repensar a fondo la relación entre política yviolencia. Una vez que la víctima ha tenido lugar, nada puede serigual que antes. De ello trata el libro.