«Cuando, en Kalkhorst, aldea del Mecklemburgo-Schwerin, a la edad dediez años, entregué a mi padre, como regalo para la Navidad de 1832,un relato, en un mal latín, sobre los principales acontecimientos dela guerra de Troya, y las aventuras de Ulises y de Agamenón, estabalejos de pensar que, treinta y seis años más tarde, ofrecería alpúblico un libro sobre el mismo tema, luego de haber tenido lafelicidad de ver con mis propios ojos el teatro de esta guerra y lapatria de los héroes que Homero ha inmortalizado con sus nombres.»HEINRICH SCHLIEMANN