En las páginas del libro de Lyell el lector puede vivir unaexperiencia excepcional: realizar un detenido y sabio recorrido poruna sala de un museo del libro impreso español ilustrado. El propioautor reconoce que el gran valor de esta obra está en la profusión deestampas, portadas, marcas tipográficas, -totalizando casi 250- queilustran el libro, y no faltan aquí reproducciones que continúansiendo lo único disponible sobre el ser y el existir de algunasediciones españolas. Julián Martín Abad -ha sido jefe del Servicio deManuscritos, Incunables y Raros de la Biblioteca Nacional de Madrid,es experto incunabulista, y autor de numerosas publicaciones, variasde ellas en esta editorial-, ha escrito el prólogo y las más dequinientas anotaciones que acompañan la edición.