La modernidad líquida es un tiempo sin certezas. Sus sujetos, quelucharon durante la Ilustración por poder obtener libertades civiles y deshacerse de la tradición, se encuentran ahora con la obligación deser libres. Hemos pasado de ser individuos "de irue" a individuos "defacto", y con ello a tener que diseñar nuestra vida como si fuera unmenú de opciones donde cada cual fuera soberano. Mas ello sólo es unespejismo. La cultura laboral de la flexibilidad arruina la previsiónde futuro, deshace el sentido de la carrera profesional y de laexperiencia acumulada. Por su parte, la familia nuclear se hatransformado en una "relación pura" donde cada "socio" puede abandonar al otro a la primera dificultad. El amor se hace flotante, sinresponsabilidad hacia el otro, siendo su mejor expresión el vínculosin cara que ofrece la Red. Las instrucciones no son ya anclas de lasexistencias personales. En decadencia el Estado de bienestar y sinrelatos colectivos que otorguen sentido a la historia y a las vidasindividuales, surfeamos en las olas de una sociedad líquida siemprecambiante y cada vez más imprevisible. Este libro es una reflexióncrítica de la sociología de Zygmunt Bauman, sociólogo polaco afincadoen Inglaterra y que analiza, desde una poderosa imaginaciónsociológica, nuestro tiempo incierto.