ALBELDA RAGA, JOSE / PARREÑO, JOSE MARIA
?Cantaremos a las fábricas colgadas de las nubes por los hilos de sushumaredas?, clamaba el Manifiesto Futurista en 1918. Eran tiempos deauge del industrialismo y la vanguardia cultural manifestaba, enconsonancia, su admiración por la velocidad y la máquina. Ciento diezaños después, debemos formular una serie de principios exactamenteopuestos. Nos encontramos en un momento crucial, ?el siglo de la GranPrueba?, en el que la mitigación del cambio climático o una transición ordenada a sociedades sostenibles no será posible sin un completocambio de valores: la diversidad, la sencillez, la durabilidad y elvalor de lo próximo son algunos de ellos.Las humanidades ambientales abarcan estudios y propuestas que ponen en común la esfera cultural con la crisis ambiental. Son humanidades que no entienden su separación de la ciencia, y que pueden servirnos para imaginar futuros vivibles, no para trazar utopías irrealizables nivaticinar escenarios apocalípticos. Se trata de librarnos de laeconomía como medida de todas las cosas y forjar una cosmovisiónalternativa, que coloque el logro de la vida buena y el reequilibriode la biosfera como metas. Científicos y activistas no cesan deadvertirnos del colapso civilizatorio al que nos aproximamos, pero lareacción social necesaria está todavía por llegar. Por eso, las artesque reflejan este cambio pueden servirnos de guía en esta encrucijada, en esta gran prueba: nuevas formas de percibir y sentir el medioambiente, pueden contribuir, mediante la emoción, al cambio deactitudes.