Si en su deslumbrante primera novela, Los campos del honor,galardonada con el premio Goncourt, Jean Rouaud tomaba como punto departida la figura de su abuelo materno y los años de la Primera Guerra Mundial, en Hombres ilustres traza un emotivo y fascinante retrato de su padre y de la época de la Segunda Guerra Mundial y la posguerra.Rouaud prosigue su particular y apasionado ejercicio de memoriapersonal, que es también crónica de un siglo, a partir de unospersonajes anónimos que el recuerdo rescata y dignifica,convirtiéndolos en "hombres ilustres". Joseph, el padre al que sellevó demasiado pronto una muerte temprana, cuando sólo tenía 41 años, es retratado en dos tiempos, en dos situaciones que propicianheroísmos de talante muy distinto: en la cotidianeidad del hombre quelucha por sacar adelante a su familia, trabajando como viajante decomercio por la Bretaña, y en plena guerra, cuando logra escapar deltren que lo conducía a Alemania como trabajador forzoso. Se incorporaa la Resistencia, conoce a la que será su mujer, Anne, y ambossobreviven al bombardeo de Nantes, lo cual permitirá que años despuésnazca el hijo que, con el tiempo, relatará su historia.