Esta es la historia brevede un muy oloroso pedo.A ver quién se atrevea leerla sin miedo.Nadie está de culpa exentoa la hora de soltaruno.Siempre es buen momentoaunque sea inopotuno.Si tienes unaflatulencia,no te la guardes en la panza.Déjala libre a conciencia,ycon toda confianza.