Cuando visitamos un colegio, un hotel, un cuartel, un convento o unhospital, e incluso cuando estamos en nuestra propia casa, encontramos natural el hecho de que haya habitaciones (alcobas, cámaras,estancias, gabinetes, tocadores...). Sin embargo, ¿sabemos cuál es elorigen y la historia de un lugar tan frecuentado por todos?
Este ensayo, que da comienzo de una forma majestuosa en la cámara deLuis XIV, nos lleva desde la Antigüedad a nuestros días y desde lahabitación de los niños o de las jovencitas hasta la angosta realidadde las celdas, pasando por el dormitorio de una dama, el harénoriental, la alcoba de una doncella o el pequeño salón de recibir dela cortesana más refinada...
Por sus páginas fluyen sutilmente la mística (y a veces el erotismo)de los conventos para muchachas, el imaginario de los cuentosinfantiles y sus maravillosas camas con dosel, el exquisito trastornode los sentidos al entrar en una alcoba con el ser amado...