Recientemente, un disco titulado Ecstasy ha gozado de gran éxito enEuropa y en los Estados Unidos, tanto más inesperado cuanto que sucontenido se limita a los himnos de Hildegarda de Bingen, una humildeabadesa alemana del siglo XII. Lo que muchos ignoraban es queHildegarda no sólo es la mística más importante dela Edad Media, sinotambién compositora, autora de setenta y siete sinfonías y, ante todo, una espléndida escritora cuyas obras, sorprendentemente, nos hablande temas tan actuales como el lugar del hombre en el cosmos, el medioambiente y el papel de la mujer en la sociedad: toda una sabiduríamedieval que la sociedad contemporánea empieza a descubrir.Nacida en Alemania en el año 1098, Hildegarda de Bingen será unpersonaje desconocido hasta la edad de 40 años, cuando por fin sunombre empiece a sonar más allá del convento en el que permanecíarecogida, a orillas del Rin.En esa época, en efecto, pone por escrito las sorprendentes visionesque venía experimentando desde su niñez y, muy pronto, el libroresultante desata pasiones y controversias en toda Europa: recibe laaprobación del Sumo Pontífice y los obispos, el eco de sus sermonesresuena, entre otras, en las catedrales de Colonia y Maguncia, y todoel mundo acude a ella para consultarle cualquier tipo de asuntos,desde la gente más humilde hasta el emperador Federico Barbarroja.Pero, por encima de todo, Hildegarda no deja de escribir.Sus tres grandes libros de visiones, entre ellos el célebre Scivias,describen un universo infinito, en plena expansión, que se asemejamucho al de los astrofísicos de nuestros días. Y sus dos tratados demedicina «sutil» --los únicos escritos en el occidente cristiano en el siglo XII-- se consideran todavía hoy un hito en la materia... Poco a poco, así, el extraordinario destino de Hildegarda de Bingen llega aponer en entredicho el asfixiante racionalismo de nuestros días y aencarnar a la perfección un saber diferente, intuitivo, místico yvisionario: un verdadero bálsamo para nuestra locura cotidiana.Enoctubre del 2012 sedeclara a Hildegarda de Bingen santa y doctora dela Iglesia. Solamente hay cuatro santas que hayan recibido la menciónde ?doctora de la Iglesia?.