Siete mujeres ya cuarentonas, antiguas compañeras de colegio, sereúnen una noche en el reservado de un restaurante de la parte alta de la ciudad. La idea del reencuentro ha sido de Marga, hoy una mujerdecidida y segura de sí misma, que dirige y presenta un popularprograma de televisión llamado La verdad al desnudo. De aquel lejanogrupo de internas, que habían creado en el colegio el Club de lasTarántulas, regido por un estricto decálogo de amistad y complicidad,tan sólo dos no acuden a la cita. Pero falta sobre todo Clara, muertaen trágicas circunstancias un día de fin de curso de hace más detreinta años. Nadie parece acordarse de ella. Marga, sin embargo, lestiene preparada una sorpresa: una película doméstica, realizada por su hermano, que revive retazos de ese día e imprime un giro vertiginosoa una noche que, tal vez, no acabe nunca? El lector caeráirremediablemente atrapado en la red de las Tarántulas y comprenderápor qué esta ficción tenía que ser concebida como una obra de teatro,era teatro, teatro en estado puro. No en vano, desde sus añosuniversitarios, Fernández Cubas estuvo más vinculada a los grupos delmomento, de los que salieron conocidos actores y directores, que a los estudios de derecho que cursaba entonces.