SALGADO, JESUS / SALGADO ÁLVAREZ, JESÚS
Cada familia, cada herencia, tiene su propio ADN hereditario. Y cuando hay herencias por medio, los parentescos familiares desaparecen, lossentimientos se remueven y padres, hijos, hermanos y adláteres sacanlo peor de sí mismos para llevarse cuanto más mejor de la tarta. Noson solo historias de dinero, sino de amor y desamor, de duelos entrehermanos, de celos y traiciones, de quién ocupa qué lugar en lajerarquía familiar.Como no podía ser menos, las administraciones públicas y privadas, ytambién la Iglesia, se suman litigando por herencias a las que creenque tienen derecho. Y a todos ellos se añade la existencia en Españade la figura legal de los caza-herencias, personas que se dedican ahusmear en aquellos patrimonios sin herederos para, tras comunicárselo a la Hacienda Pública, recibir una recompensa del 10 por ciento delvalor de lo revelado.