Es un jueves perfecto para demoler una casa, propiedad de Arthur Dent, y desintegrar el planeta Tierra. Funcionarios del Estado, gen-te deimperturbables ideas fijas, sean empleados del ayuntamiento otripulantes de una Flota Constructora procedente de un planeta a añosluz, abren una vía de circunvalación local y una gran autopistahiperespacial. Es el momento idóneo para tomarse una copa y hacerautoestop galáctico. En peligro inminente de extinción, recurriremos a la Guía del autoestopista galáctico, gran bestseller universal.Douglas Adams creó un universo de palabras e imágenes en expansión con el humor y la Energía de la Improbabilidad como motor y combustiblenarrativos. Máquina de ocurrencias frenéticas y risa lisérgica,adivinó con instinto vidente un futuro de libros electrónicos,traductores instantáneos biotecnológicos e industrias dedicadas a laconstrucción de planetas de lujo. ¿Y si la Tierra fuera uno de esosplanetas artificiales, un ordenador colosal pagado y manejado porratones para descubrir el sentido de la existencia, y destruido cincominutos antes de la gran revelación? Justo NavarroIlustración de cubierta: Bakea