ROLDAN, MANUEL JESUS / ROLDAN SALGUEIRO, MANUEL JESUS
Este libro trata de explicar lo inexplicable, la devoción a NuestroPadre Jesús del Gran Poder, la devoción de Sevilla. Un Nazareno degran sentido teológico en su advocación, que se humaniza en maderacomo se humanizó haciéndose carne el Dios de la religión cristiana. Si un meticuloso inquisidor o un teólogo de salón analizara unaexposición como ésta quizás tendría motivos para pedir excomuniones opara llamarla superficial. Pero la ciudad, desde hace siglos, entendió a Dios en la ciudad de una manera más sencilla, más cercana, máshumana, y atrás queda toda consideración previa, incapaz de Filosofíani de Historia...
Las líneas que vienen a continuación son las de un libro de historiade una hermandad, de una Imagen, de una devoción, de una ciudad.Procuran centrarse en el Alfa y el Omega bordados en la "túnica persa" del Señor. Una imagen titular que sería universal y que fue anónimadurante años. Una historia que no es local: en las andas barrocas deFrancisco Antonio Gijón se podría estudiar a Berninini y a Borromini,en los bordados de Rodríguez Ojeda, la vanguardia sevillana que noemigró a Montparnasse o el recuerdo de los grutescos de Pompeya y losbordados de la Magna Hispalensis... Una hermandad que vivió ladecadencia, la influencia, que estuvo junto a los Reyes pero que sólotuvo a un Señor, que tuvo pleitos históricos y hasta posibilidades defusión con la Esperanza más universal, que intentó ser manipulada porlos poderes, pero que sólo tuvo un Poder entre sus reglas, sólo tuvo a un Dios, que puede ser el de los poderosos, que decía Núñez deHerrera, o el de los menesterosos de cualquier signo pero, ante todo,devotos de la visita a los viernes del Señor... Hermandad del siglo XV y del siglo XXI, con riqueza patrimonial pero, sobre todo,devocional. Las siguientes líneas son un empeño difícil, un libro para leer con los ojos abiertos y también con los ojos cerrados, uncompendio que sirva de divulgación, para los de dentro y los de fuera, sobre una imagen, una hermandad y una devoción de siglos.