Brassaï, seudónimo del fotógrafo, dibujante y escritor húngaro GyulaHalász (1899-1984) aunque radicado en París desde 1924, comienza ainteresarse por los graffiti hacia 1930. Pionero en concebir estaforma expresiva como un arte, el fotógrafo, próximo y vinculado almovimiento surrealista, está persuadido de que estas manifestacionesaparentemente vulgares o de poca importancia son, en realidad, unaemanación del mundo de los sueños, una puerta de acceso a la médula de lo real.A lo largo del tiempo busca estas marcas misteriosas en los muros, los troncos de los árboles, las fachadas de los edificios, así como encéspedes y pavimentos. Brassaï pasea por los barrios obreros de Parísrastreando los graffiti que más le interesan, los que han padecido laintemperie del tiempo y levantan testimonio de la historia. Mientraspasea, documenta sus hallazgos en un cuaderno en el que copia y anotala dirección exacta en que se encuentran. A veces regresa buscando elmomento idóneo para tomar la foto, la luz más apropiada, y otras, para estudiar la evolución de los graffiti, sus cambios y alteraciones.En este catálogo se recoge por vez primera en España una ampliaselección de estas fotografías siguiendo el orden y lasclasificaciones de su autor. A los ensayos de Oliva María Rubio, Agnès de Gouvion Saint-Cyr y Carmen Gallardo hemos querido sumar dos breves pero iluminadores textos del propio Brassaï y un fragmento deComunicación sobre el muro, uno de los grandes textos teóricos deAntoni Tàpies, cedido por su autor expresamente para encabezar estaspáginas, y testimonio palpable de la influencia que estas imágenes han tenido en numerosos artistas contemporáneos.