Una lluvia de pepitas de oro se derrama en torno a nuestrosprotagonistas: el tesoro al fin es suyo, así como las escrituras queconceden a los aynu la propiedad de grandes extensiones de terreno enHokkaidô. Sin embargo, la alegría dura poco, puesto que instantesdespués la Séptima División asalta Goryôkaku con toda su potencia defuego. ¡Comienza la batalla final en el mismo escenario dondeToshizôHijikata ya lo perdió todo una vez!