La sorprendente personalidad de Glenn Gould, su extraordinario talento interpretativo, su intensidad y su carácter escurridizo han fascinado a varias generaciones que vieron en el intérprete canadiense a unmúsico deslumbrante
y singular capaz de inspirar tanto a músicos como a melómanos ylectores. El hechizo de su música y su carisma también cautivaron aBruno Monsaingeon, quien logró trabar una amistad y colaboración quese prolongó hasta la prematura muerte del intérprete. Este librorecoge las evocaciones del amigo, así como las vivencias
de aquellos años a través de textos e imágenes que nos descubren eluniverso gouldiano en un retrato casi autobiográfico.