Paquito, Comandantín, Caudillo, Generalísimo, Su Excelencia el Jefedel Estado... Esas y otras denominaciones acompañaron a lo largo detoda su vida a Francisco Franco Bahamonde. Según sus biógrafos ypropagandistas, el inmortal, heroico y providencial hombre enviado por Dios para salvar a España, el defensor de la patria, santificadohasta el punto de que, a su muerte, la gente le dejaría peticionesmanuscritas de milagros en el ataúd. O, en su reverso tenebrosorepresentado desde el antifranquismo, el ser tímido, reprimido ytaimado, el cruel, traidor, déspota y despiadado Criminalísimo. Coneste libro, Javier Rodrigo no pretende volver a reconstruir el periplo vital de Franco, sino recorrer su vida a partir de susdenominaciones: de cómo lo llamaron, y de cómo se autodenominó. Elresultado es una reconstrucción a veces turbadora y siempre fascinante de los mitos adheridos a su biografía. Un recorrido desde el mito del guerrero tocado por Dios, inmortal e invencible, hasta la caricaturapresente, convertido en carne de meme, pasando por su proyecciónnarrativa como salvador de la patria, pacificador nacional, buendictador, abuelo feliz, protodemócrata, hombre excepcional eirrepetible. Generalísimo habla de las vidas, reales o inventadas, del dictador. Pero, sobre todo, habla de nuestra historia y nuestropresente.