En una época de palabras vacías, fotografías que no cuentan historiasy gente que enseña diente y poca sonrisa, la grandeza de las personasse puede medir por el compromiso que mantengan y por su capacidad deamar pese al pasado, el presente y el futuro. Este libro habla de dosamantes, que el paso del tiempo y el acontecer de la vida ponen aprueba. No deberíamos perder más tiempo del necesario con la culpa, aunque, aveces, es difícil perdonarse a sí mismo. No hay que olvidar nuestracondición de seres imperfectos, que intentan ser mejores cada día.