«Somos cinco amigos, una vez salimos uno tras otro de una casa,primero salió uno y se puso junto al portal, luego salió el segundopor la puerta o, mejor dicho, se deslizó con la ligereza de una gotita de mercurio y se colocó a escasa distancia del primero, luego eltercero, luego el cuarto, luego el quinto. Al final formábamos todosuna fila. La gente se percató de nuestra presencia, nos señaló y dijo: los cinco acaban de salir de esta casa. Desde entonces vivimosjuntos, sería una vida pacífica si no se inmiscuyera siempre un sexto. No nos hace nada,pero nos resulta molesto, que ya es bastante, ¿por qué se mete dondeno lo llaman? No lo conocemos ni queremos acogerlo entre nosotros. Dehecho, los cinco tampoco nos conocíamos antes ni nos conocemos ahora,a decir verdad, pero lo que entre nosotros cinco es posible y estátolerado no es posible ni está tolerado en el caso del sexto. Por otra parte, somos cinco y no queremos ser seis. ¿Y qué sentido podríatener esa permanente convivencia? La de nosotros cinco tampoco tienesentido, pero ya que estamos juntos, así seguimos y no queremos unanueva unión, precisamente debido a nuestras experiencias. Ahora bien,¿cómo dar a entender todo esto al sexto? Como las largas explicaciones equivaldrían casi a aceptarlo en nuestro círculo, preferimos noexplicar nada y simplemente no lo aceptamos. Por mucho que frunza loslabios, lo apartamos con los codos, pero por mucho que lo apartemos,él vuelve.»El consagrado autor e ilustrador alemán Nikolaus Heidelbach nos ofrece una mirada personal sobre Franz Kafka. Después de haber logrado elreconocimiento unánime de la crítica internacional por susilustraciones para los cuentos de Andersen, Heidelbach ha compilado eilustrado una selección de textos del escritor checo y suinterpretación, onírica y surrealista, constituye una nueva y excelsamuestra de su talento.