En la historia que va desde las cruzadas hasta la total dominaciónmusulmana de Jerusalén se sitúa la otra «historia», la de la presencia franciscana en Tierra Santa. Mientras las armas cruzadas se habíanmostrado impotentes, los hijos de san Francisco tomaban pacíficamenteposesión de los Santos Lugares, y durante largos siglos, y a precio de sufrimientos indecibles, montaron en ellos guardia, hasta nuestrosdías, en nombre del mundo católico.
El autor, Artemio Vítores, francisano, desde hace muchos años vive yacompaña a los peregrinos que se acercan por Tierra Santa. Desde ahíestá escrito este libro para ser saboreado.