Desde un punto de vista geográfico y cultural, el desplazamiento desde Europa central al suroeste del continente a finales del siglo XVIII y principios del XIX constituía un movimiento excéntrico en el másamplio sentido de la palabra, llegando a revestir a veces un ciertocarácter de aventura. Como ejemplo de ello presentamos aquí el relatode Karl Friedrich von Jariges, que ofrece una visión muy personal desu viaje en 1802 por tres países muy dispares entre sí: Francia,España y Portugal. En este texto, publicado en 1810, además, se hacepatente un punto de inflexión entre la narración del viaje ilustrado,con su pretensión generalista, y la del viaje romántico, con superspectiva subjetiva y su atracción por lo diferente y exótico, unatendencia que llegará a ser extraordinariamente fructífera en estetipo de textos hasta más allá del siglo XIX.
Desde un punto de vista geográfico y cultural, el desplazamiento desde Europa central al suroeste del continente a finales del siglo XVIII y principios del XIX constituía un movimiento excéntrico en el másamplio sentido de la palabra, llegando a revestir a veces un ciertocarácter de aventura. Como ejemplo de ello presentamos aquí el relatode Karl Friedrich von Jariges, que ofrece una visión muy personal desu viaje en 1802 por tres países muy dispares entre sí: Francia,España y Portugal. En este texto, publicado en 1810, además, se hacepatente un punto de inflexión entre la narración del viaje ilustrado,con su pretensión generalista, y la del viaje romántico, con superspectiva subjetiva y su atracción por lo diferente y exótico, unatendencia que llegará a ser extraordinariamente fructífera en estetipo de textos hasta más allá del siglo XIX.