La obra de Guillén es inseparable de su vida. La grieta invisible quesepara, frecuentemente, al artista de aquélla es una consecuenciateórica de lo puro, entendido en la dirección más vacía que preconizaEL ARTE POR EL ARTE. Guillén que, no es un creador conceptual, tampoco escribe para los dioses inscribiéndose en la nómina de exquisitosanónimos. Entiende que el arte tiene personalidad por ser una criatura unitaria.Todo ello conduce al Final de vida y obra como una exigencia ontológica que Guillén ha ido aplicando a través del tiempo.La clavereside en la finitud humana y en la razón poética, porque sin lugares, sin horas, ¿qué es el hombre?. Este palpable más acá es lo que elpoeta entiende y de lo que da fe. La muerte es el término justo de una Historia que, serenamente, cumple el orden natural. Cuando éste sealtera -por patriotismo o pena de muerte- se comete asesinato.Entonces el argumento vital de Cántico y el ético de Final seidentifican pidiendo la única garantía de continuidad ontológica:íAy,violencia! Paz, queramos paz.Obra y vida al fin consumadas dentro deun decurso temporal vastísimo: Aire nuestro.(De la Introducción deAntonio Piedra)