Sin embargo, pese a todas las ventajas que ofrecen, cada vez hay máspruebas de que las reac-ciones adversas a los fármacos son una causafrecuente, aunque a menudo prevenible, de enfermedad, discapacidad oincluso muerte, hasta el punto de que en algunos países figuran entrelas 10 causas principales de mortalidad. Para prevenir o reducir losefectos nocivos para el paciente y me¬jorar así la salud pública esfundamental contar con mecanismos para evaluar y controlar el nivel de seguridad que ofrece el uso clínico de los medicamentos, lo que en la práctica supone tener en marcha un sistema bien organizado defarmacovigilancia, término genérico que designa los procesosnecesarios para controlar y evaluar las reacciones adversas a losmedicamentos, elemento clave para que los sistemas