Los 27 años transcurridos desde la publicación por vez primera de esta obra no han restado ni un ápice a su actualidad, «pues el papel de la religión en los Estados laicos es objeto de vehementes discusiones en los tiempos que corren, tanto en España como en Europa, y tras esosdebates se esconde la cuestión más profunda de si un hombre moderno eilustrado puede defender ante la razón, y en qué forma, la fe enDios». A partir de aquí cabe afirmar que el presente libro se dirige a dos clases de lectores: los que dudan en su fe y los que dudan en sucuestionamiento de la misma. Defensor, con Descartes, de unaracionalidad crítica, pero acusador, con Pascal, de un racionalismoideológico, Hans Küng elude tanto el racionalismo como la ingenuidadfideísta, afrontando los retos del ateísmo moderno (Feuerbach, Marx yFreud) y del nihilismo posmoderno (Nietzsche). El resultado de ambosha sido la puesta en cuestión de las certezas fundamentales, en primer lugar las relativas a la fe religiosa y, después, las que conciernena la consistencia y sentido de la realidad en general. Para Küng esteresultado es irrefutable, pero, al mismo tiempo, no concluyente.
«Sí a la realidad», como alternativa al nihilismo, desde una posturade confianza radical, «sí a Dios», como alternativa al ateísmo, desdeuna fe que trasciende la razón sin negarla, y «sí al Dios de laBiblia» -al Dios de Jesucristo en particular-, como fundamento de esaconfianza radical: tales son las tres etapas básicas por las que Küngresponde a la pregunta que da título a su obra.