AA.VV
Tras la crisis de 1808 y en sucesivas oleadas, se produce en España el destierro de nutridos sectores sociales, en especial escritores,artistas, políticos e intelectuales, tanto afrancesados comoliberales, que buscan refugio especialmente en Francia, Inglaterra yAmérica. Las circunstancias vividas por estos exiliados no les impiden seguir formando parte de un espacio público donde desarrollan unaobra marcada por su función social y política, pero también por laimperiosa necesidad de sobrevivir. Obligados a ganarse la vidaescribiendo, traduciendo o enseñando, su conocimiento de la lengua yla literatura se convierte en una habilidad provechosa. Muchos deellos se dedicarán a estudios gramaticales y lexicográficos, a lapedagogía práctica y teórica del español, la crítica y la historialiteraria, o a la elaboración de antologías, periódicos o traducciones que tienen como destino el público europeo o americano. A la vez, laexpatriación les fuerza a confrontar su identidad nacional con la delos países de acogida y reflexionar crítica o apologéticamente sobreella, abriéndoles a otras corrientes europeas de pensamiento. Junto ala difusión de nuestra cultura, la obra del exiliado no es ajena a laintroducción en ella de nuevas ideas literarias y lingüísticas. Losdiecisiete estudios aquí reunidos pretenden evaluar el papeldesempeñado por los exiliados (de cualquier sesgo ideológico) en laconformación de la filología española durante la primera mitad delsiglo XIX, concebida aquella en el sentido amplio decimonónico comouna mezcla de disciplinas afines que comprende lengua, literatura,lingüística e historia.