Un exiliado chileno que trabaja en la Cruz Roja de Estocolmo regresasu país arrastrando sus fantasmas del pasado y del presenteIosi Havilio nació en Buenos Aires en 1974. Escribió Opendoor, n ovela publicada por Editorial Entropía (Argentina) y Caballo de Troya(España). Participó de las antologías Buenos Aires Escala 1:1 y Lajoven guardia. Estocolmo es su segunda novela.La maravillosa historia de Peter Schlemihl, el hombre que perdió susombra es el título de una novela de Adalbert von Chamisso que cuentauna fábula fáustica, absurda y siniestra. Pero la de René, elprotagonista de esta segunda novela de Iosi Havilio -si no leyeron laprimera, Opendoor, no se la pierdan (fue un éxito pero quedanexistencias en el almacén)-, es una tragedia inversa: no puedelibrarse de ella ni encuentra diablo que se la compre. Una sombra quees plural y un rosario de culpas que el tiempo no disuelve. En losaños setenta -golpe de Estado contra Allende- viajó a Suecia y allípermanece desde entonces, entre el exilio, la soledad y los amoresdesgarrados, humillantes e infelices. Huyendo de uno de ellos -unamante sádico, atractivo y nada sentimental- regresa en misiónhumanitaria a Chile en compañía de una pareja de jóvenescolaboradores. Regresar nunca es fácil pero lo peor es tener que subir a un avión: volar es un vía crucis para él (la verdad es quesobrevolar los Andes impresiona a cualquiera, y más si uno conoceaquella historia de accidente, extravío y canibalismo). Pero regresa y otras sombras le aguardan. No les cuento todo porque uno de losautores que publiqué recientemente, Roberto Enríquez, me echó unabronca por contar el final de su novela. Bueno, pues eso, que deguatemala a guatepeor y de ahí a lo peor de lo peor: la sensaciónestúpida y terrible de que el miedo y la ofensa sin venganza anidan en nuestro yo, viajan con nosotros y no nos dejan ni vivir ni morir enpaz. La novela de un ángel caído, y sabemos que, lo dijo Rilke, todoángel es terrible. Léanla, para que no se les olvide.