VELASCO HERNANDEZ, XAVIER / VELASCO, XAVIER
"El de la pintura es un niño desesperado. Necesita salvarse y noimagina de qué. Quiere salir de ahí, no sabe cómo." Ser niño esentender que el que lleva al infierno es un camino corto. Se llega sin saber, se escapa sin pensar, se vuelve sin querer. El niño de estahistoria se resiste a contarla. Antes que darle un sitio en sumemoria, preferiría darle sepultura. Cuando menos lo espera, ya estáinmerso en un juego trepidante que le permite todo... menos dejarmorir una historia. Se trata de salvarla, ése es el juego. No es quela infancia sea en sí difícil, sino que sus fantasmas resultaninvencibles y sus muros -horror- inexpugnables. En un proceso inversoal exorcismo, el autor se transforma en personaje, el retrato enfantasma, la cicatriz en tinta: "Se escribe, igual que se ama o que se vive, porque no queda más alternativa, ni se ve escapatoriatolerable.