Tu abuela ha perdido la cabeza -me dijo aquel día mi tía Fatma, cuando volví de la escuela. A la vez que se ponía las sandalias, sacudió micojín y me acercó el plato. Luego salió. Daba unos pasos tan rápidos,que la arena que levantaba del desierto empezó a flotar en mi sopa y a pegarse entre mis dientes.Porque, como es natural, yo tenía la bocaabierta. Baraka es una niña de doce años que vive en una jaima deldesierto con su madre, sus tías y su abuela Bahía. La enfermedad deAlzheimer comienza a arrancarle a esta última sus recuerdos. Eseterrible mal simboliza también el olvido que se cierne como unaamenaza sobre su pueblo: expulsados hace más de 30 años del SaharaOccidental, habitan en la inhóspita Hamada argelina y sólo losancianos sienten el vacío que deja el destierro de su patria y eldesarraigo, los jóvenes solo la conocen de oídas porque jamás lapisaron.