En los dramáticos momentos que vive la humanidad, el ser humano sesumerge en las profundidades del Ser y se hace una serie de preguntasbásicas: ¿Qué estamos haciendo en este mundo? ¿Cuál es nuestro lugaren el conjunto de los seres? ¿Cómo asegurarnos un futuro que seaesperanzador para todos los seres humanos y para nuestra casa común?¿Qué podemos esperar más allá de esta vida? Es en este contexto dondeLeonardo Boff sitúa el tema de la espiritualidad. Citando al DalaiLama, al que considera una de las personas más "mesiánicas", en elmejor sentido de la palabra, de nuestro tiempo, Boff pone de relievela distinción esencial entre religión y espiritualidad: la primera,asociada a creencias, dogmas y ritos: la segunda, relacionada con lascualidades del espíritu humano -compasión, amor, tolerancia, capacidad de perdón, solidaridad- que nos proporcionan la felicidad, a la vezque denuncia los momentos y formas en que la religión se convierte ennegación de la espiritualidad.