La concesion, en 2014, del Premio Camoes al diplomatico y africanistabrasileno Alberto da Costa e Silva revelo para muchos lectores delengua portuguesa al magnifico escritor que a lo largo de las decadashabia ido conviviendo de manera mas o menos problematica con elbrillante profesional al servicio de la diplomacia de su pais. Estasmemoria, que se ofrecen por primera vez al lector español nos hablande la infancia. Con una mirada que se mueve magistralmente de lolirico a lo prosaico, de la ternura mas genuina a la crudeza masabsoluta,