«Suele decirse que en la vida de todo hombre hay ratos perdidos. EnMadrid, conocí a un periodista que heredó de su padre un pequeñocaudal. Enseguida se instaló en una casa de huéspedes, colgó en elarmario todas sus corbatas, se sentó a la mesa delante de unacuartilla, cogió la pluma y escribió: ´En la vida de todo hombre hayaños perdidos´. Clavó esta divisa en la pared y se acostó en la cama´en serio y para mucho tiempo´.Hace ya mucho tiempo que los´individualistas´ gobiernan España, y no es fácil prever cuándo elpaís se librará de ellos. Ahora acaban de proclamar, seguramente quepor distraerse un poco de su tedio, una ´República de trabajadores´.¿No hubiera sido mejor estampar en todos los muros de España estasentencia: ´En la vida de todo pueblo hay siglos perdidos´?»