España está en el centro de una vorágine de depresión económica sinprecedentes que acabará de un plumazo con el paréntesis de prosperidad del que hemos disfrutado en las últimas décadas y que creíamoseterno. Los mercenarios del optimismo -políticos, expertos,economistas y periodistas- que trabajan a sueldo de los queverdaderamente mandan y han arruinado el país, nos han estado contando que de ésta también saldremos.EnEspaña, destino tercer mundo sedestapa esta falacia y se realiza un retrato del futuro siniestro quenos espera. Lo superaremos, sí, pero empobrecidos hasta unos nivelesque no se recuerdan desde los años cincuenta, con varias generacionesperdidas, trabajos escasos y mal pagados y unos jubilados que van aver esfumarse sus cotizaciones y que sólo podrán aspirar a pensionesmínimas de caridad.Ramón Muñoz, periodista de economía del diario ElPaís, advierte de que el Estado no logrará hacer frente al pago de suastronómica deuda, y de que la situación del sistema financiero es tan crítica que ni siquiera están seguros ni los ahorros. El Gobiernopodría decretar un corralito como el que vivió Argentina hace unadécada para frenar la fuga masiva de capitales y, lo que es peor,convertir los depósitos de los ciudadanos de euros a pesetas, lo queharía empobrecer de la noche a la mañana a miles de personas.Este esun libro en el que se augura un futuro triste y carente de escapatoria alguna. Por eso, su lectura no se recomienda a optimistasimpenitentes ni a votantes de partidos mayoritarios deseosos deescuchar que «todo se arreglará». Si acaso va dirigo a un tipo delector inquieto. harto de leer las mismas mentiras que le han estadocontando los medios de comunicación desde que empezó la crisis.