La publicación de esta cuidada edición en español de los Escritos másrelevantes de Marcel Duchamp (1887-1968) supone todo un acontecimiento editorial. José Jiménez ha llevado a cabo una exhaustiva tarea derevisión y anotación de los textos, fijando la terminología para sumejor comprensión en nuestra lengua. Se trata de una cuestióndecisiva, ya que si hoy se suele considerar a Duchamp como uno de losartistas más importantes de nuestro tiempo, no pocas veces se habla de él sin conocer suficientemente la complejidad de su trabajo, en elque la representación visual y la escritura constituyen un entramadoindisociable. Duchamp planteó de modo radical el interrogante acercade la especificidad del arte en un mundo caracterizado por lasobreabundancia de imágenes, resultado de la aplicación de la técnicaa la producción de objetos, la comunicación y el consumo. Nos enseñó a ver, a comprender, que en la era de la configuración tecnológica dela vida, las propuestas artísticas se articulan como juegos delenguaje, cuyos sentidos no son aprehensibles de forma inmediata odirecta en la representación visual. En definitiva, Marcel Duchampsupo anticipar los nuevos horizontes del arte en el mundo actual. Ensu trabajo: las obras, las imágenes y objetos elegidos, los textos,ysu desdoblamiento en un alter ego femenino como Rrose Sélavy, seintegran en una misma unidad, en una originalísima síntesis poética de visualización y reflexión. Por eso es imprescindible: nos ha enseñado a «mirar» de otro modo, evitando el mero brillo superficial de losensible, impugnando en su raíz el esteticismode la vida cotidiana enlas sociedades de masas.La publicación de esta cuidada edición enespañol de los Escritos más relevantes de Marcel Duchamp (1887-1968)supone todo un acontecimiento editorial. José Jiménez ha llevado acabo una exhaustiva tarea de revisión y anotación de los textos,fijando la terminología para su mejor comprensión en nuestra lengua.Se trata de una cuestión decisiva, ya que si hoy se suele considerar a Duchamp como uno de los artistas más importantes de nuestro tiempo,no pocas veces se habla de él sin conocer suficientemente lacomplejidad de su trabajo, en el que la representación visual y laescritura constituyen un entramado indisociable. Duchamp planteó demodo radical el interrogante acerca de la especificidad del arte en un mundo caracterizado por la sobreabundancia de imágenes, resultado dela aplicación de la técnica a la producción de objetos, lacomunicación y el consumo. Nos enseñó a ver, a comprender, que en laera de la configuración tecnológica de la vida, las propuestasartísticas se articulan como juegos de lenguaje, cuyos sentidos no son aprehensibles de forma inmediata o directa en la representaciónvisual. En definitiva, Marcel Duchamp supo anticipar los nuevoshorizontes del arte en el mundo actual. En su trabajo: las obras, lasimágenes y objetos elegidos, los textos,y su desdoblamiento en unalter ego femenino como Rrose Sélavy, se integran en una misma unidad, en una originalísima síntesis poética de visualización y reflexión.Por eso es imprescindible: nos ha enseñado a «mirar» de otro modo,evitando el mero brillo superficial de lo sensible, impugnando en suraíz el esteticismode la vida cotidiana en las sociedades de masas.