AA.VV
Poco hay más común en la cultura que la comida, y sin embargo tantohoy como en épocas pasadas fue objeto de un interés del que no estánausentes la delicadeza, la exquisitez e incluso la extravagancia. Como en cualquier tradición, en la occidental la comida ocupa un lugarcentral aunque no deja de suscitar reflexiones marginales o extrañas.