Ante la noticia de la muerte de Aníbal, Escipión tuvo un presagio: nole iba a sobrevivir demasiado tiempo. El cartaginés no había sido unamigo, sino el mayor y más noble de sus enemigos, y sus vidas sehabían entrecruzado en incontables ocasiones, ligadas siempre por elfilo doble del destino, como si la existencia de uno fuese motivo yjustificación de la del otro. Historia, política y estrategia en lasvidas paralelas de dos grandes hombres se entretejen en este relato en el que se combina el rigor de la investigación histórica con un ritmo cercano a la narrativa.