Las únicas fuentes directas de producción antigua_x000D_en textos latinos «vivas» hoy son las epigráficas, y todavía siguenapareciendo_x000D_documentos escritos sobre soportes poco perecederos con los másdiversos_x000D_contenidos, textos del todo fiables en cuanto tales, pues están,accidentes_x000D_materiales aparte, tal como salieron de las manos de sus escritores.Sin_x000D_embargo, sigue faltando una recopilación específica suficientementeamplia que_x000D_permita al experto o al simple curioso acercarse a ellos. Esa es larazón de ser de este arduo trabajo de compilación,_x000D_y su fruto, todas las traducciones que aquí se recogen: unainterpretación personal de un gran especialista en la materia-apoyada_x000D_en toda la erudición posible-, de unos textos singulares bajo muchosaspectos,_x000D_elaborados por individuos cuyo objetivo primordial no era casi nuncadejar_x000D_constancia de su capacidad literaria per_x000D_se, pero que ofrecen rica información sobre aquellos que los_x000D_escribieron o sobre aquellos a quienes iban dirigidos y su época.