La propuesta de este libro es ofensiva. En términos futbolísticos,quiere jugar al ataque, pretende librar la batalla del Amor yresponder pacíficamente a quienes, en ocasiones con lenguaje grueso,sostienen que los católicos, en general, y los obispos, en particular, deben vivir su fe exclusivamente en la sacristía. Para ello, en unadocena de entrevistas, se plasman las horas de conversación que elautor ha compartido con doce obispos de la Iglesia en España, alejadas -en cierto sentido- de la coyuntura social, para poder dar entrada alos matices de la fe que no tienen cabida en el vértigo periodísticodiario.En estas páginas, los obispos se emocionan, hacen confidenciasy revelan algunas cuestiones que hasta ahora no habían desvelado, altiempo que hablan con naturalidad y de una forma accesible de Dios, de creyentes y no creyentes, de Cristo, de la Iglesia, de lossacramentos, de vocaciones sacerdotales, de sus recuerdos de infancia, de familia y vida, de la historia de España, de las raíces cristianas de Europa, de la Guerra Civil, de la Transición, del ConcilioVaticano II, de la paz, del terrorismo, del laicismo, de la verdad yel relativismo o de la inmensa labor espiritual y social que lleva acabo la Iglesia en favor de los más necesitados.Un retrato coral anteel que merece la pena pararse sin prejuicios, con la benevolenciainicial sin la cual no hay comprensión posible, para poder descubrir,quizá, que los obispos no se limitan a pronunciar juicios y condenas,sino que ante todo son seres humanos, pastores de la Iglesia queanuncian con sencillez y alegría el Evangelio de Jesucristo.