Este libro pretende averiguar qué papel jugó España en la evolución de la política exterior norteamericana durante las tres décadas queprecedieron al estallido de la Guerra de 1898. Andrés Sánchez Padillaestudia los principales problemas que afectaren a las relacioneshispano-norteamericanas durante esos años, combinando por primera vezfuentes inéditas norteamericanas y españolas. Obviamente, la cuestiónde Cuba figura en un lugar prominente, pero en ningún momento sereducen las relaciones bilaterales a ese asunto, puesto que también se presta especial atención a la diplomada económica y la cooperacióncultural que se desarrolló entre los dos países. El análisissistemático del período sirve para ofrecer una interpretacióncompletamente novedosa de las relaciones hispano-norteamericanas enuna época crucial en la historia de ambos países.