Una novela coral en la que las voces de sus protagonistas componen uncuadro y una denuncia: el abuso es una cuestión de poder. Por la nueva voz de la literatura canadiense.«Esta mujer llegará lejos.» (Margaret Atwood)Hay en Winnipeg un lugar sin nombre y sin ley donde todo puede pasar. Es un descampado, una franja árida de tierra, que parte laciudad en dos: de un lado las familias acomodadas, y del otro unoscaserones grandes y destartalados. Ahí viven muchas mujeres y hombresde la etnia métis, descendientes de las poblaciones indias quepoblaban Canadá antes de la llegada de los conquistadores.Hace fríoesta noche en Winnipeg, y Stella se asoma a la ventana de su casa queda al descampado para ver cómo caen los copos de nieve. De repente,entre la neblina, ve unos cuerpos moverse, luego un bulto en el suelo. Al rato, la nada: solo una mancha roja de sangre en el barro helado.La mujer piensa en una violación y llama a la policía, pero nadieparece creerle: poco importa lo que pase en aquel lugar sinnombre.Stella es la primera en una larga cadena de mujeres quelevantan la voz en esta espléndida novela de Katherena Vermette paracontar su historia y hablar de lo que sienten en un mundo donde elpoder. puede, acosa y abusa, más allá de la diferencia de sexos. Nieva en Winnipeg, pero se ha roto por fin el silencio.Reseña:
«Vermette sabe muy bien de qué habla y también sabe cómo contarlo.Esta mujer llegará lejos.»
Margaret Atwood