Vida cotidiana, mentalidades sociales o aspectos económicos seconjugan con normas penales, procedimientos judiciales y la políticade orden público para presentar un cuadro general de la delincuencia y de la justicia penal en el Reino de Valencia durante los siglos XVI y XVII. Los delitos y las infracciones que atentan contra la vida delas personas (homicidios, lesiones, «escopetades».) son los quetendrán un mayor protagonismo. Se analizan, también, los rasgoslegislativos y procesales, la estructura de los tribunales, lasdificultades en la averiguación del delito y la detención de losculpables, los métodos de actuación («composición», proceso penal)para aplicarles un castigo y la imposición de penas, en las que seaúnan las prescripciones legales, el arbitrio judicial y lasnecesidades o circunstancias de la sociedad. Subyace la tendencia acontrolar los hábitos tradicionales de violencia, un hipertrofiadosentido del honor, la inclinación a la venganza en un ambiente congran difusión de armas, un espíritu anárquico e impulsivo, unido confrecuencia a fuertes lazos clientelares («bandositats»), junto aviejos y conocidos males sociales (robos, prostitución, juegos, etc.). En el nombre del rey, las instituciones de gobierno, y singularmentelas judiciales, intentarán domeñar tales comportamientos y disciplinar a una población levantisca y rebelde.