La humanidad ha alcanzado una situación crítica. El mundo queconocemos cambia a gran velocidad, durante el próximo siglo nosenfrentaremos a riesgos existenciales que acarrearán variasconsecuencias, unas buenas, y otras, malas. Nuestro futuro dependeráde cómo nos planteemos ahora los actos del mañana, los avances encampos como la Biotecnología, la Cibertecnología, la Robótica y laInteligencia artificial, si se usan con sabiduría, pueden ayudarnos asuperar obstáculos como el cambio climático o la perspectiva de unaguerra nuclear. Rees nos recuerda que no hay «plan B» para nuestroplaneta: no disponemos de alternativas a la Tierra si no cuidamos deella.