1969. Cuando la bellísima Katya aterriza en Maya, Mallorca, paraestudiar en el nuevo Instituto de las Artes y Letras Creativas, ni seimagina las sorpresas que le esperan. Pero tampoco es de extrañar,teniendo en cuenta que Katya acaba de salir del Colegio de Santa Rosaen Albany, es una católica ferviente, virgen, y hasta el momento, losaños sesenta parecen haberle dejado de lado. Para colmo, la primerapersona con quien se tropieza es Franz, un joven de pelo largo,bisexual y con cierta debilidad por las drogas, es decir, ladefinición misma de la clase de hombre que siempre le han advertidoque debe evitar. Súbitamente, saltan las primeras chispas de amor, con las que Katya consigue enardecer a todos los hombres de la isla. ¿Sedebe a su inocencia, a su cuerpecito de muñeca o a su extraordinariodon artístico? No tardará demasiado en descubrirlo.